¡Del creador de "Cielo de Almas", presenta ¡Invenciones!

Una nueva aventura nace en el futuro ¿O el presente? ¡Averigualo con Emilip y su lucha por ser famoso!

Él es Emilio Galilleio, un chico, con problemas de indentidad ¡Mierda!

Con el invento que le dejó su padre, un celular espada, buscará la verdad sobre su familia

Ella es Claudia Cheng, ¡Una chica sin problemas en decir lo que piensa!

Llegará a la vida de Emilio para causarle problemas, y encontrar su propósito en la vida

¡La capitana al acecho!

La gran capitana de la policía nacional siempre estará presente de tus actos ¡Temed!

No le temas a la oscuridad, sino a sus ganas de ¡Jugar!

Gabriella quiere demostrar que la risa es la mejor solución a la vida ¿Lo logrará?

martes, 10 de enero de 2017

Episodio 1: “Siglo XXIII”

“Nada parece lo que es, nada es igual a lo de ayer, todo cambia, todo se construye nuevamente. Lo demás es pura invención de la mentira”.

Una gran ciudad iluminada bajo los rayos del sol. Las aves se pueden escuchar cantar a lo lejos mientras los vecinos se saludan entre sí, las bicicletas pasean de un lugar a otro y el pan caliente es olido a kilómetros de distancia… tan deliciosamente un verdadero sueño, lástima que para mí no son más que indecencias y estupideces hechas por gente hipócrita y decadente como lo es nuestra sociedad de ahora. Mierda, en qué año vivo.



El lugar donde los mejores sueños son posibles, y donde las peores pesadillas, también. Bienvenidos a la gran ciudad costera de Pirú, la capital de las grandes olas y los negocios andantes, esto es Malurín, que pésimo nombre para la ciudad costera de las nubes y el sol radiante, pero, en fin, detesto despertar tan temprano… caramba que jodido día será.
  • -       Emilio despierta ¡Es hora de desayunar!
  • -       Ya voy vieja… déjame dormir otros cinco minutos…
  • -       ¿No sabes hacer otra cosa que dormir?
  • -       ¿Eh?
  • -       ¡DESPIERTA INÚTIL!

Era nada menos que mi hermana menor, un dolor de cabeza para mi pobre cuerpo, que jodida resultaba ser esta niña con tan solo diez años. Carla de cariño y Carlimolena Elizabeth de nombre completo y bien extraño, justo para su detestable manera de ser, bueno, no tengo la culpa de que mis padres tengan gustos tan extraños y radicales en nombrar cosas… ahora desde las ocho de la mañana ¡Que molesta!
  • -       ¿Qué quieres?
  • -       ¿Cómo que quiero inútil? ¡Pues que despiertes!, el desayuno esta desde que se fue papá, y tú sigues como una vaca tirada en la cama, maldito haragán ya consigue trabajo – decía la “inocente” de mi hermana con su pijama de caimanes
  • -       ¿Conseguir trabajo? Apenas tengo dieciséis años mongola, déjame descansar estamos de vacaciones…
  • -       ¿Vacaciones? Eso ya termino la semana pasada, hoy es lunes y…
  • -       ¡CARAJO HOY ES LUNES Y SON LAS OCHO DE LA MAÑANA Y MIS CLASES CON A LAS OCHO Y MEDIA! – me levanté de inmediato, botando de la cama a mi dulce hermanita
  • -       ¡Exactito taradito!

Totalmente perdido en el espacio, no sabía que hoy era lunes y lo peor, es que el primero de febrero empezaba las clases de la pre universidad, mierda en el último año y haciendo el ridículo frente a toda la familia. Apenas me alcanza para lavarme los dientes y ponerme el uniforme especial secundario, un traje adecuado para quienes pasan al último año del colegio, o mejor llamado “Pre universidad de Calidad”, todos pensando en ser grandes inventores en diferentes ramas de estudios y esas huevadas, yo solo quiero vivir en el bosque y vivir tranquilo tocando mi cajón.

Bajé las escaleras para encontrarme a mi madre tomando su café y viendo las noticias mientras se arregla el cabello y habla por teléfono, todo esto hecho a la vez ¡Esa es una gran velocidad! Era cierto que las mujeres pueden hacer muchas cosas a la vez, pero mi madre es otro mundo, realmente demasiado extraña para ser común. No tengo tiempo de despedirme y ajustándome la corbata salgo con mi mochila totalmente corriente y voy al paradero oficial de los corredores blancos.

Soy uno de los pocos ciudadanos de la gran ciudad de Malurín en tomar este bus con ruedas, ¿Por qué? Porque tenemos la desventaja de ser una de las últimas familias en adecuarse al futuro y a los diferentes inventos que cada año son patrocinados por las “Olimpiadas”. Este bus llamado blanco por su calor y fácil reconocimiento para abordarlo esta de mal en peor, ya la gente utiliza los carros acuáticos o voladores para llegar rápido a sus trabajos, yo en cambio, usando una carcacha de hace milenios, vergüenza profunda, pero que mierda, soy pobre y con orgullo.

Apenas puedo tomar el bus agitado por tantas vueltas que di para alcanzarlo, el chofer se detuvo y abrió las oxidadas puertas, este ómnibus si tenía sus años, pero bien ancestros.
  • -       Hola Emilio, ¿A la escuela? – hablo el viejo Cristian, el chofer
  • -       Pues claro, pero ya no a una escuela para niños, ahora es para gente mayor, gente que sabe lo que hace, gente como yo pes.
  • -       Hahaha gracioso el muchacho, bien ve para el fondo porque aceleraremos con todo
  • -       Como digas, después de todo soy el último pasajero…

Las viejas casas de playa en un afrodisiaco momento, muy repentino y tan obsoleto, demonios ahora pienso con palabras tan rebuscadas y estúpidas. Pero era cierto de un modo diferente, las casas de la gente de media clase Vivian aledañas a la playa, a la costa, donde los tsunamis eran frecuentes, si fuese verdad. Pero la verdad era otra, por alguna razón no exista clase baja ni pobres, como tampoco clase rica o millonaria, todos éramos iguales por donde lo mires, claro, existían las clases primordiales.

Las familias de los inventores y las familias de quienes utilizaban esos inventos. Por un lado, los inventores eran las familias con poderosos miembros que inventaban a diario y participaban para lograr masificar sus productos, que original, o lo que pienso realmente, ¡Que pérdida de tiempo! Sin embargo, tenían harta plata, plata como cancha…
Mientras los demás, quienes no inventaban nada o si lo hacían, pero con recompensas vacías, vivíamos aquí, cerca del mar y con una gran bajada en bicicleta y los nuevos vagones, vivir aquí no me molestaba, lo que realmente me jodía la paciencia eran los demás, quienes te exigían inventar algo para lograr una meta clara… ¡Una ridiculez conchesumadre!

Las personas cercanas a mi realidad siempre hablaban de crear cosas que la gente necesitara, cuando la cosa era otra, querían vivir en otros planetas, aspirar al hogar donde los inventores eran felices y perfectos, un lugar que yo detestaba y me negué rotundamente cuando me propusieron vivir allí, algo que jamás seria, era igual a vender mi alma, una mierda total, pero, en fin, eso era lo que explotaba en la cabeza… y ahora vería a todos los estúpidos en la pre universidad…

Una explosión repentina destruyó algunas chozas aledañas a la playa, las chozas ardían en llamas mientras algunos hombres trataban de apagar ese fuego con cubetas de agua, algunos utilizaban pistolas de agua con recarga automática para hacerlo deprisa, pero el fuego se expandía, y entre sus escombros, un hombre pequeño con unas gafas moradas y el cabello en cola absorbía el fuego con su mano derecha, como si llevase un aparato especial para controlar el fuego.

  • -       Tal parece que no está aquí, que mal, pero bueno… no tengo tiempo que perder, hay que quemar cosas y ¡Buscarlo!

El tipo enano parecía buscar algo en los alrededores causando grandes destrozos y quemando pequeñas chozas con familias enteras sin importarle en lo mínimo la seguridad o lo imbécil que se portaba al hacer eso, no podía quedarme sin hacer nada… mejor huía temprano al colegio.

Le dije al chofer que abriera la puerta para bajarme y llegar temprano a la academia, pero el chofer se ocultó debajo de su asiento esperando que todo terminara, cuando oí el aleteo de máquinas gigantes y gente gritando desde los cielos, al parecer la guardia civil Malurinense entraba al campo de juego, ¡esto era asombroso! ¡Finalmente vería algo de acción en esta vida de inventar cosas sin sentido!

Abrí la puerta oxidada con mi propia fuerza, sujetando mi mochila sin dejar que nada cayera, el fuego se esparcía mientras el estúpido pirómano caminaba en medio de la pista, justo por donde el ómnibus estaba estacionado presa del pánico. Pude verlo directo a los ojos, y esos ojos realmente mostraban interés y preocupación, peor cuando me demostró su poder de cerca, consiguiendo quemar un poste de bus al lado mío.
  • -       Ups… fallé niño
  • -       ¿Qué carajo te sucede?
  • -       Oye escolar ¿No te han enseñado a respetar a tus mayores? ¡Cuida ese vocabulario!
  • -       ¡Hahaha! Claro que sí, pero tú no eres mayor, eres solo un enano de fuego, un microbio, yo soy más alto que tú y eso que tengo solo 15 años ¡Microbio!
  • -       ¡Jódete niño cabello azul!
  • -       ¿Cabello azul? Que interesante… no te escucho, ¡Grita enano para que te escuchen!
  • -       ¡Es tu funeral!

No tenía idea del porque hice eso, pero una cosa quedaba clara en este escenario, en este momento, en esta mirada de furia y emoción, utilizaría el regalo que me dio mi padre para esta ocasión, mi gran celular con láser ¡mi gran obsequio de batalla!

Pero antes de comenzar nuestra pequeña batalla entre el fuego y los láseres que iba a utilizar, una soga cayó al suelo, un helicóptero apareció expulsando una gran cantidad de aire a los alrededores, me empujo a la puerta del auto, pero sin afectar al enano pirómano, cosa que aprovecho para lanzarme una llamarada de fuego desde sus manos, ¡Un ataque trampa!

Subí al bus y me lleve al conductor a la parte posterior, esperando protegerlo y a mi cuerpo de ese ataque, sin duda destrozaría todo el bus, pero al menos podría resistirlo con mi nueva arma… eso esperaba, pero no esperaba que una mujer cayera de los helicópteros para salvarme el culo. La mujer lanzo una pequeña granada, que pudo aspirar todo el aire de nuestro pequeño espacio y dejar sin espacio el efecto de encender el fuego, menos mal tome atención a la clase de química avanzada…
  • -       ¿Se encuentra bien?
  • -       Eh… gracias, pero yo podía derrotarlo – dije viéndola asombrado
  • -       Claro niño…
  • -       ¿Y quién diablos eres?
  • -       Soy la capitana del Escuadrón Especial de la Policía Malurinense, Kathia Cherry Gaspar Meth para ayudarlos, niño respondón
  • -       ¡¿A quién diablos le dices niño respondón!?
  • -       Olvídalo, vengo por mi deber como capitana de la policía especial para casos especiales
  • -       ¿Qué casos especiales?
  • -       No hay tiempo, ahora veras a una heroína en acción, yo actriz y policía a la vez, ¡Una buena combinación!

No podía dar por hecho lo que estaba observando, una chica algo alta bajaba por el techo del viejo bus y detenía un ataque de fuego con una especie de granada especial que tenía en sus manos. Pudo absorber todo el fuego y contenerlo dentro de esa esfera… realmente era parte de la policía especial. Una figura prominente, con su traje particular de policía, color verde gris con líneas azules a los costados, su gorro ajustable y una coleta en el cabello, como si fuese una gran trenza, ni hablar de sus pechos y su parte posterior… ¡Diablos!. Su nombre era Kathia, y creo que… era mejor dejárselo a ella.

-       Llamando a todas las unidades disponibles dentro del área, acercarse para combatir un enemigo inventor que utiliza fuego de sus guantes para atacar y destruir todo. Repito, necesito algunos refuerzos para contener la amenaza anti inventora. Tengo a dos civiles bajo mi cuidado, uno de ellos un menor de edad. Cambio.
  • -       ¡NO SOY UN MENOR DE EDAD! ¡SOY UN JOVEN EN CRECIMIENTO!

La capitana de la policía se dirigió con su pistola hacia el enemigo, mientras ese enano de fuego trataba de quemarla con sus guantes, ella esquivaba todos sus actos con gran agilidad, saltos por doquier y esquivadas tan impresionantes que, de verdad, me hacían creer que era una especie de deportista más que actriz, pero, ¿Qué haría alguien así en la policía?

Cuando esquivo todos sus ataques de fuego, levanto su arma y disparo hacia la izquierda, impactando la bala en un poste de luz total y explotando, generando chispas y destellos en los ojos del enano, lo cual lo cegó por unos segundos, mientras Kathia le daba un puñetazo en el cachete izquierdo, enviándolo con mucha fuerza al piso unos cuantos centímetros hacia atrás, sin embargo, todavía no acababa, se sujetó del piso y dio un salto invertido, como en las películas antiguas de artes marciales, y le dio una patada en el mentón, tan poderosa que el tipo prácticamente cayó inconsciente al piso.

La pelea acabó con una victoria asombrosa de la capitana, con sus dotes de malabarismo y tan sorprendentes actos aeróbicos, pues le fue muy fácil. Los demás policías llegaban con sus escudos de energía para resguardar la situación y llevarse al pirómano a la carceleta de la ciudad.
  • -       ¡Carajo! ¡Eso fue increíble!
  • -       Te lo dije niño, esto es cosa de adultos, los niños como tú deberían de ir al colegio o institutos universales para estudiar. Yo me encargo de la basura de esta, es mi trabajo
  • -       Si claro… ¡Cuidado!
  • -       ¿Eh?

El pirómano se levantó con sus ojos enrojecidos y llenos de ira, despiadado como lo vi al quemar esas chozas, sujetó de la nuca a la capitana para dejarla al frente donde me encontraba, el tipo aún tenía sus guantes de fuego, pero saltaban rayos en ellos, como si fuese… a explotar… ¡a explotar!
  • -       Antes de morir como un héroe en contra de este mundo de mierda, los matare primero, ¡a los tres! ¡este es mi gran invento! ¡Las llamas del Hades!
  • -       Mierda… - apenas podía hablar la capitana
  • -       Yo me encargaré desde ahora Kathia, mejor dicho, actriz policía gimnasta Kathia hahaha
  • -       ¡¿De qué hablas?! ¡Retrocede ahora! ¡La guardia especial ya llegó!
  • -       Pero no será suficiente… sus guantes van a explotar, y eso probablemente cause una gran muerte a escalas jamás vistas… y ese enano de mierda, microbio, chaparro, es mi oponente ¡yo soy Emilio de los láseres! ¡Y este es mi gran invento para combatir a estúpidos como tú!

Saque de mi bolsillo un antiguo celular, de los primeros que salió hace dos siglos atrás, y milagrosamente funcionaba, una marca borrosa con estilo de forma rectangular y viejo.
  • -       ¡Hahaha! ¡¿Qué harás con eso?! ¡Eso es del siglo pasado, o todavía muy viejo! ¡Niño idiota!
  • -       Hehe… sabes, veo muchas pelis de terror y acción, y me gusta cuando me retan, eso hace de mi vida algo interesante, hace que viva la vida de una manera genial, de una manera estupenda, de una manera… ¡De la putamadre!


Golpee el celular con la palma de mi mano, y un brillo color azul se desprendió de donde antes funcionaba la linterna del celular, ese brillo se alargó hasta el piso, ahora iba en serio, el invento de mis ancestros, el invento… ¡Mi celular de energía estilo espada!